Qué es un teléfono SIP y para qué sirve

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Si estás pensando en cambiar la telefonía de la oficina seguro que has oído o leído varios términos que se mezclan entre sí: teléfono SIP, VoIP, telefonía IP, centralita virtual…

Y además, lo que suele preocupar al cambiar es comprar ocho teléfonos que luego no encajen con la centralita o pagar funciones que nadie va a usar. Por eso en este post te contamos cómo evitarlo explicándote para qué sirve un teléfono SIP, qué tipo va en cada puesto, qué comprobar antes de comprar y cuánto cuesta.

Qué es un teléfono SIP

Un teléfono SIP es cualquier teléfono que usa SIP para conectarse a una centralita o a un proveedor de telefonía y, a través de ellos, hacer y recibir llamadas. Puede ser de cualquier marca y tener forma de aparato de sobremesa, de inalámbrico o de aplicación en el ordenador o en el móvil.

SIP (Session Initiation Protocol, protocolo de inicio de sesión) es el idioma común entre el teléfono y la centralita. Con él, el teléfono organiza cada llamada. Localiza a la persona a la que llamas, hace sonar su terminal y cierra la comunicación cuando colgáis. La voz viaja aparte, por otro canal.

Cualquiera puede leer el estándar, que recoge la RFC 3261 del IETF, el organismo que elabora las normas técnicas de internet. Se publicó en junio de 2002 y normas posteriores la han ido ampliando. Para tu empresa, eso significa que SIP no pertenece a ningún fabricante.

Cada fabricante y cada centralita construyen sus funciones con las piezas básicas que da SIP (localizar a alguien, hacer sonar su teléfono, transferir o terminar una llamada). La propia RFC lo resume diciendo que SIP no presta servicios. De ahí que dos teléfonos SIP puedan comportarse distinto con la misma centralita, según quién monte el servicio.

Cómo funciona un teléfono SIP con una centralita virtual

Una centralita virtual es una centralita alojada en la nube de tu proveedor, en lugar de un aparato en un armario de la oficina. Reparte las llamadas, aplica horarios y gestiona los menús del tipo «pulse 1 para ventas». Dentro de ella, cada persona o puesto tiene una extensión, que es su número interno (por ejemplo, el 101 para recepción).

Por dentro, cada extensión es una cuenta SIP, el conjunto de usuario, contraseña y dirección del servidor con el que un teléfono se identifica. Funciona como una cuenta de correo, pero para llamadas. La identidad SIP tiene incluso forma de email (usuario@dominio del proveedor).

Cuando enciendes el teléfono, se registra con esos datos. Avisa al servidor de que está conectado y repite el aviso cada cierto tiempo, de modo que la centralita sabe dónde hacer sonar las llamadas de esa extensión. Configurar el servidor y las cuentas suele hacerlo el proveedor o quien te instale los equipos; a ti te basta con saber qué es una extensión y qué datos la acompañan.

Un mismo teléfono puede llevar registradas varias extensiones, y una extensión puede estar registrada en varios aparatos a la vez. Así, tu extensión puede sonar a la vez en el teléfono de la mesa y en la app del móvil. Una recepción puede atender dos extensiones desde un mismo terminal. En ambos casos tienen que permitirlo tu proveedor y tu teléfono.

Si ya tienes una centralita instalada en la oficina, la conexión por internet que la une con la red telefónica es un SIP trunk, que es otra cosa distinta de la cuenta de cada teléfono.

Antes de comprar teléfonos, yo le pediría a tu proveedor dos respuestas por escrito:

  • Si te facilita los datos de la cuenta SIP de cada extensión para usarlos en el teléfono que elijas.
  • En cuántos dispositivos puede estar registrada cada extensión a la vez.

Diferencia entre teléfono SIP, teléfono IP y teléfono propietario

Pides presupuesto para renovar los teléfonos de la oficina y cada catálogo los llama de una manera: “teléfono IP”, “teléfono SIP”, “SIP libre”, “SIP propietario”. Al hablar casi da igual el nombre, pero al comprar, esa etiqueta dice si el aparato va a entenderse bien con tu centralita, el sistema (en la oficina o en la nube) que reparte las llamadas entre las extensiones.

¿Un teléfono SIP es lo mismo que un teléfono IP?

En el uso corriente, sí. Muchos fabricantes y proveedores emplean las dos expresiones como sinónimos, junto con “teléfono VoIP” (la voz sobre IP, que convierte la voz en paquetes de datos y la envía por la red). Algunos distribuidores afinan más y presentan los teléfonos SIP como una subcategoría de los IP. Las dos formas de hablar son correctas; cambia el nivel de detalle.

La diferencia se ve clara si separas dos cosas:

  • Teléfono IP: describe cómo se conecta el aparato. Va a la red de datos de la oficina, por cable o por Wi-Fi, en lugar de a una línea telefónica clásica.
  • SIP: describe el idioma que usa ese aparato para hablar con la centralita. Es un estándar abierto, pensado para que teléfonos y centralitas de marcas distintas se entiendan.

Como SIP funciona sobre redes IP, todo teléfono SIP es también un teléfono IP. Al revés no siempre se cumple, porque un teléfono IP puede salir de fábrica orientado a la centralita de su propio fabricante y rendir peor conectado a otra.

Así que, cuando te ofrezcan un “teléfono IP”, la pregunta que importa es qué firmware trae y con qué centralitas trabaja.

Qué es un teléfono propietario y en qué se distingue de un teléfono SIP abierto

Un teléfono propietario es un aparato, o una versión de su firmware, diseñado para funcionar con la plataforma de su fabricante. Conectado a la centralita de otra marca puede perder funciones. Un teléfono SIP abierto (algunas tiendas lo llaman “libre”) se registra en centralitas de terceros.

Para una empresa que compra ocho o diez aparatos de golpe, equivocarse de versión puede dar teclas que no hacen lo esperado o funciones que la centralita no reconoce. Este ejemplo es de un solo fabricante y no hay datos verificados de cómo lo hacen otras marcas.

Yo pediría al proveedor la referencia exacta de cada modelo, con su firmware, y que confirme por escrito que funciona con tu centralita. Con teléfonos reacondicionados o traídos de otro mercado sería aún más prudente, porque es fácil no saber qué firmware llevan.

Para qué sirve un teléfono SIP en una empresa

Si tus teléfonos actuales suenan, se descuelgan y se cuelgan sin problema, es lógico preguntarse qué gana la oficina cambiándolos. Por fuera, un teléfono SIP se parece a cualquier teléfono de mesa y se usa igual. Lo que cambia está detrás, porque el aparato se da de alta como una extensión de tu centralita virtual. Es la centralita que ofrece el proveedor desde la nube, sin caja instalada en la oficina. Desde ella se gestionan las extensiones (el número interno de cada persona o puesto), los horarios, las colas de espera y el menú de bienvenida.

Qué funciones de empresa ofrece un teléfono SIP frente a un teléfono analógico

El teléfono analógico es el de toda la vida, enchufado a la roseta de la línea. Llama y recibe llamadas, pero no tiene pantalla ni teclas programables, y pasar una llamada a otra mesa resulta incómodo. En el día a día, un teléfono SIP suma estas funciones:

  • Extensión propia: cada puesto tiene su número interno, y llamar a un compañero es marcar unas pocas cifras.
  • Transferir y retener: pasas la llamada a otra persona, avisándola antes o directamente, y la dejas en espera mientras consultas algo.
  • Teclas programables: asignas a una tecla un compañero o una función y lo llamas con un toque.
  • Manos libres y auriculares: los modelos de sobremesa suelen traer altavoz integrado y entrada para auriculares, algo que agradece quien pasa muchas horas al teléfono.
  • Buzón de voz en el correo: si la centralita lo ofrece, el mensaje que te dejan llega al email como audio o transcrito.
  • El mismo número en varios dispositivos: si tu centralita lo permite, una extensión puede estar registrada a la vez en el teléfono de mesa y en una app del móvil o del ordenador.

Por ejemplo, en una recepción la persona que atiende retiene la llamada, pregunta a administración si puede atenderla y la transfiere con un botón.

Ventajas y límites de un teléfono SIP en una empresa

Si tu sistema actual cubre lo que necesitas, no hay prisa por cambiarlo. Cuando la oficina crece o se reparte, el teléfono SIP aporta estas ventajas:

  • Altas sin obra: el teléfono nuevo se da de alta como una extensión más desde el panel de la centralita, sin pedir una línea adicional. Una línea tradicional admite un número fijo de llamadas a la vez, y para ampliarlo hay que contratar más.
  • Puestos que se mueven: la extensión va ligada a un usuario y una contraseña, así que la persona conserva su número aunque cambie de mesa o atienda desde el móvil.
  • Teletrabajo: con conexión a internet y unos auriculares se atiende el número de la oficina desde casa, en un teléfono de mesa o en una app, y el cliente sigue viendo el fijo de la empresa.

Te conviene sobre todo si la oficina crece o se reparte, si hay gente que teletrabaja o atiende en ruta, o si quieres pasar llamadas entre puestos sin complicaciones. Si el equipo es pequeño, trabaja siempre en la misma mesa y el sistema actual cumple, puedes esperar.

Un despacho de cinco personas, con buzón al correo y un menú de bienvenida, ya puede dejar atendidas las llamadas que entran fuera de horario.

El teléfono SIP necesita internet y corriente, algo que el analógico clásico no necesitaba en la oficina. Si se cae la conexión, conviene tener previsto un respaldo; pregunta a tu proveedor qué ofrece.

Con el ahorro conviene ir con cautela. No existe un dato independiente de ahorro medio, y los “hasta un tanto por ciento” son reclamo comercial. La diferencia se nota sobre todo en llamadas internacionales, mientras que llamar a móviles sigue costando más que a fijos.

Cuando pidas presupuesto, yo preguntaría qué llamadas entran en la tarifa (fijos y móviles nacionales, internacionales).

Tipos de teléfono SIP físico: sobremesa, inalámbrico, de conferencia y de vídeo

Al pedir presupuesto de teléfonos, lo cómodo es repetir el mismo modelo en todas las mesas. Pero la recepción, el almacén y la sala de reuniones usan el teléfono de forma muy distinta. El teléfono SIP es el aparato que se da de alta en tu centralita con un usuario y una contraseña. Tiene cuatro formatos físicos, y cada uno encaja en un tipo de puesto. Las apps para móvil u ordenador forman otra familia aparte, basada en software.

Teléfono SIP de sobremesa: para qué puestos se usa

Piensa en quien pasa la jornada sentado atendiendo llamadas en recepción, atención al cliente, el equipo comercial o administración. Para ese puesto, el formato lógico es el teléfono de sobremesa. Es el teléfono de escritorio de siempre, con auricular, pantalla y teclas, conectado a la red de la oficina, casi siempre por cable. Por fuera se parece mucho a un teléfono convencional y se maneja igual, así que el cambio para quien lo usa suele ser pequeño.

Además, el aparato trae teclas programables y altavoz para hablar con manos libres. De un modelo a otro cambia sobre todo cuántas extensiones (los números internos de la centralita) puede llevar a la vez, lo que las fichas llaman líneas o cuentas SIP. Antes de elegir modelo, cuenta cuántas extensiones atiende de verdad cada mesa.

Teléfono SIP inalámbrico: diferencia entre DECT y Wi-Fi

En un almacén, una planta de producción, un hotel o un centro sanitario, quien tiene que coger el teléfono rara vez está sentado. Para esos puestos existe el teléfono SIP inalámbrico, que llega a la centralita por uno de estos dos caminos:

  • DECT: el auricular habla por radio con una estación base, con el mismo esquema que el inalámbrico de casa. Esa base es la que va conectada a la red y se comunica con la centralita, y varios auriculares pueden compartir la misma.
  • Wi-Fi: el teléfono se conecta directamente a la red inalámbrica de la oficina, como haría un portátil, sin base propia.

Con DECT hay un equipo intermedio entre el auricular y la centralita, mientras que con Wi-Fi todo descansa en tu red inalámbrica. Esa red tiene que llegar bien a cada rincón por donde se mueve quien lleva el teléfono. Una Wi-Fi saturada es una causa muy habitual de cortes. Los teléfonos que no se mueven de la mesa conviene conectarlos por cable.

Un distribuidor vende teléfonos de sobremesa con la Wi-Fi incorporada, como el Yealink SIP-T34W. Por eso, que una ficha diga “Wi-Fi” no garantiza que el aparato se pueda llevar en la mano.

Cuál te conviene depende del modelo y del edificio, y lo mismo pasa con la autonomía de la batería y la calidad de sonido. Yo llevaría al proveedor estas preguntas:

  • Con mis metros cuadrados y mis plantas, ¿cuántas bases DECT harían falta, o llega mi Wi-Fi con buena señal a todo el recorrido?
  • ¿Cuántos auriculares admite cada base y cuántos pueden estar hablando a la vez?
  • ¿Qué autonomía tiene la batería en una jornada real de uso?
  • ¿Puedo probar un equipo en el punto más alejado antes de comprar el resto?

Teléfono SIP de conferencia y de vídeo: cuándo hacen falta

El teléfono de conferencia es un aparato de sala. Lleva micrófonos y altavoces pensados para que se oiga a todos los presentes, con cancelación de ruido, y admite varias líneas. El videoteléfono añade cámara y pantalla para hacer videollamadas.

El de conferencia compensa en una sala de reuniones donde se llama a menudo. El de vídeo, en un puesto que hace entrevistas o reuniones de ventas por videollamada cada semana. Para un uso ocasional, un softphone (el programa de telefonía en el ordenador) puede incluir videollamada y ahorrarte otro aparato. Antes de comprar un equipo de sala, pregunta a tu proveedor si su app ya hace videollamadas y pruébala unas semanas con quien la vaya a usar.

Softphone y app móvil: ¿cuentan como teléfono SIP?

Si tu equipo comercial pasa media semana en la calle o tienes gente teletrabajando, comprar un aparato para cada persona quizá no tenga sentido. Muchos responsables se preguntan entonces si el portátil o el móvil pueden hacer de teléfono de empresa de verdad, con extensión y número fijo.

Cuándo un softphone o una app móvil se considera un teléfono SIP

Un softphone es un programa que convierte el ordenador, el móvil o la tableta en el teléfono de tu puesto. La app de telefonía del móvil es eso mismo, instalada en el smartphone. Con cualquiera de los dos llamas y recibes llamadas con tu extensión, el número interno que la centralita asigna a cada persona, y con el número fijo de la empresa.

Cuenta como teléfono SIP cuando se registra en una extensión de la centralita con su cuenta SIP, es decir, el usuario, la contraseña y la dirección del servidor con los que el programa se identifica. A partir de ahí, la centralita lo trata como a un teléfono de sobremesa que habla SIP, el idioma común con la centralita. El propio estándar describe una llamada en la que una persona marca “con una aplicación SIP en su PC (llamada softphone)” a otra que usa un teléfono SIP físico.

Para usarlo te basta un ordenador (Windows, Mac o Linux) o un móvil o tableta (Android o iOS), con micrófono y altavoz, mejor unos auriculares, y conexión a internet hasta la centralita.

Si la misma extensión está en el teléfono de la mesa y en la app del móvil, que suenen los dos o solo uno depende de cómo esté configurada tu centralita, así que pregúntalo.

Existe además la opción de llamar desde el navegador sin instalar nada (WebRTC). Consulta con tu proveedor si esa vía ocupa una extensión como un teléfono más.

Limitaciones de un softphone frente a un teléfono SIP de sobremesa

El softphone vive en un dispositivo y depende de él. Si la extensión está solo en el PC y lo apagas, dejas de estar localizable. El teléfono de sobremesa y el móvil con la app siguen recibiendo llamadas con el ordenador apagado. En el ordenador, además, vas a necesitar unos auriculares con micrófono para hablar con comodidad. A cambio, según un proveedor de telefonía, el softphone de escritorio se integra con la agenda y permite llamar con un clic.

Para quien pasa muchas horas al teléfono, como la recepción, la atención al cliente o un equipo comercial que trabaja desde la oficina, el aparato de sobremesa sigue siendo lo más cómodo. La app encaja con el comercial en ruta, que puede atender el fijo desde el smartphone o pasar la llamada a un compañero, y con quien teletrabaja. Si alguien reparte su semana entre la oficina y la calle, yo le dejaría la misma extensión en el sobremesa y en la app.

Antes de quitar un aparato de una mesa, prueba la app unos días y comprueba con tu proveedor estos puntos, que dependen de cada app y de cada móvil:

  • Batería y datos: cuánto consume la app en una jornada y si funciona bien con datos móviles o solo con Wi-Fi.
  • Llamadas con la app cerrada: si el móvil avisa de una llamada entrante cuando la app no está abierta o la pantalla está bloqueada.
  • Calidad de audio: cómo se oye con el altavoz del portátil frente a unos auriculares.
  • Móvil personal: qué pasa con la extensión si el empleado usa su propio teléfono, lo cambia o lo pierde.

Al pedir presupuesto, pregunta si el softphone o la app van incluidos en la cuota de cada extensión y en qué sistemas funcionan.

Qué teléfono SIP elegir para cada puesto de trabajo

Pedir el mismo modelo para todas las mesas es lo más cómodo al equipar una oficina, y casi nunca lo más ajustado. La recepcionista que atiende dos extensiones, el comercial que pasa el día en la carretera y la persona que se mueve por el almacén usan el teléfono de formas muy distintas. Un teléfono SIP puede ser un aparato o una app que se conecta a tu centralita con el estándar SIP.

El número de cuentas SIP lo marca cuántas extensiones atiende ese puesto, porque cada cuenta registra en el aparato una extensión, que es el número interno de una persona o de un puesto.

Tabla de teléfono SIP recomendado por puesto: recepción, administración, comercial, teletrabajo, almacén y sala de reuniones

Casi todos los puestos se cubren con tres tipos de teléfono, más el de conferencia para la sala de reuniones:

  • Sobremesa: el fijo de escritorio de siempre, con pantalla y teclas, conectado a la red por cable.
  • Inalámbrico: un teléfono sin cable que se lleva encima por la nave o la planta, y que se comunica con la centralita a través de una estación base (DECT) o de la Wi-Fi.
  • Softphone o app: un programa que convierte el ordenador o el móvil en el teléfono de la empresa, con la misma extensión.

La tabla es una orientación de lo mínimo que suele bastar en cada puesto.

Puesto Tipo que suele bastar Lo imprescindible Lo que no hace falta
Recepción y atención al cliente Sobremesa Tantas cuentas como extensiones atiende, retener y transferir, manos libres y entrada de auriculares Vídeo, pantalla táctil y teclas de estado si tu centralita no las ofrece
Administración Sobremesa básico Una o dos cuentas, manos libres y PoE (corriente por el mismo cable de red) si no quieres otro transformador en la mesa Gama alta, Bluetooth, módulos de teclas adicionales
Comercial App en el móvil o softphone, con auriculares Que la extensión esté en la app para atender el fijo en ruta y pasar llamadas a un compañero Un sobremesa propio, salvo que pase buena parte de la jornada en la oficina
Teletrabajo Softphone o app; sobremesa en casa si hace muchas llamadas Auriculares y decidir si debe estar localizable con el ordenador apagado Un segundo sobremesa en la oficina si casi nunca va
Almacén o planta Inalámbrico (DECT o Wi-Fi) Cobertura en toda la superficie donde se trabaja Pantalla grande y vídeo
Sala de reuniones Teléfono de conferencia; de vídeo solo si hacéis videollamadas con equipos remotos Que sirva para hablar en grupo alrededor de la mesa Vídeo, si las reuniones a distancia son solo de voz

Dos celdas de la tabla conviene aclararlas con tu proveedor antes de pedir. Las teclas de estado de la recepción (BLF, las luces que muestran si un compañero está hablando) solo funcionan si tu centralita las ofrece, y la cobertura del almacén depende de la nave y de la señal de la Wi-Fi, así que pide una prueba en los rincones donde se trabaja.

Cuándo una empresa no necesita un teléfono SIP de gama alta

Para la mayoría de mesas de oficina, un sobremesa de entrada cubre el uso diario. La ficha de uno de estos modelos, recogida por un comparador de precios español, incluye dos cuentas SIP, PoE, pantalla, manos libres, agenda de 1.000 contactos y dos puertos de red. Con eso, una persona de administración atiende su extensión y la de un compañero y habla sin descolgar.

El precio sube con lo que añadas al terminal. Entre los modelos de la primera página del catálogo de un distribuidor, consultado el 14 de octubre de 2026, el más caro (un videoteléfono, 432,95 € sin IVA) cuesta casi 13 veces el más barato (33,95 €). Ese salto se justifica en pocos puestos, como una recepción que atiende muchos departamentos o una sala donde se hacen videollamadas a diario.

Antes de aceptar un modelo, conviene hacerse cuatro preguntas por puesto:

  1. ¿Cuántas extensiones atiende? Eso fija el número de cuentas.
  2. ¿Tu red puede dar corriente al teléfono por el cable (PoE) o hará falta un transformador?
  3. ¿Va a pasar muchas horas con auricular?
  4. ¿Usará teclas de estado y las ofrece tu centralita?

Con las respuestas por puesto, ya puedes empezar a comparar modelos. Nuestro catálogo de teléfonos reúne teléfonos fijos e inalámbricos IP.

Qué características mirar en un teléfono SIP y cuáles no pagar

Abres la ficha de un teléfono SIP para la oficina y lees “2 cuentas SIP, PoE, Gigabit, BLF, hasta 16 líneas”. Según lo que haga cada sigla y las extensiones que atienda quien se siente delante, unas cambiarán el día a día del puesto y otras solo subirán el precio.

Características útiles de un teléfono SIP para una pyme

Un teléfono SIP es el aparato que conecta tu puesto con la centralita por internet usando SIP, el estándar común entre marcas. Lo que suele notarse en una mesa de oficina es esto:

  • Pantalla: para ver quién llama, el número que marcas y el estado de tu extensión.
  • Teclas programables: teclas a las que asignas un contacto o una función, como pasar una llamada a administración con un solo toque.
  • Manos libres: altavoz integrado para hablar sin sujetar el auricular mientras tomas notas.
  • Entrada de auriculares: casi obligatoria si el puesto pasa horas al teléfono o comparte espacio con ruido.
  • PoE: el teléfono recibe la corriente por el mismo cable de red, así que te ahorras un enchufe y un transformador en cada mesa.
  • Cifrado: que el aparato admita TLS, que protege la señalización (quién llama a quién), y SRTP, que protege el audio. Búscalo en el apartado de seguridad de la ficha.
  • Puerto Gigabit: un puerto de red de hasta 1.000 Mbit/s, frente a los 100 Mbit/s de los modelos más sencillos. Encarece el aparato y hay que tener claro si el ordenador del puesto se va a conectar a la red a través del teléfono.

Cuántas cuentas SIP admite un teléfono SIP y por qué no equivale a llamadas simultáneas

Una cuenta SIP es el usuario, la contraseña y la dirección del servidor con los que el teléfono se presenta ante la centralita. En la práctica, cada cuenta corresponde a una extensión, el número interno de un puesto. Una ficha que dice “2 cuentas SIP” indica que el aparato puede tener dos extensiones registradas a la vez, no que mantenga dos conversaciones.

Por ejemplo, una recepción que atiende la extensión de ventas y la de administración necesita un teléfono de 2 cuentas, aunque cada extensión atienda una sola llamada a la vez. Una mesa con su propia extensión se apaña con una.

Las llamadas que tu empresa puede mantener a la vez dependen de lo que tengas contratado, y la ficha del teléfono no te las va a dar. Pregúntale a tu proveedor cuántas llamadas simultáneas incluye tu centralita virtual, la que funciona en sus servidores y no en un armario de tu oficina.

Características de un teléfono SIP que una empresa normalmente no necesita

Los modelos de gama alta suman funciones pensadas para usos muy concretos, y mi criterio es pagarlas solo cuando hay un puesto que las vaya a usar. El vídeo y la pantalla táctil grande encajan en una sala de reuniones o en un despacho que hace videollamadas. Android, que convierte el teléfono en algo parecido a una tableta, solo aporta si alguien va a instalar apps en él, igual que el Bluetooth solo sirve con auriculares inalámbricos que lo usen.

Las 12 o 16 cuentas están pensadas para quien atiende muchas extensiones a la vez, algo poco habitual en una mesa de pyme. Con los módulos de expansión, accesorios con teclas extra que se acoplan a algunos modelos, pasa algo parecido, porque una recepción pequeña rara vez llena las teclas que ya trae el aparato.

Antes de pagar por un teléfono “de recepción” lleno de teclas de estado, confirma que tu centralita ofrece esas funciones, porque las luces BLF dependen del servidor y no del aparato.

Lista de comprobación antes de comprar teléfonos SIP

Repasa estos puntos con tu proveedor antes de firmar:

  • Compatibilidad por escrito: que te confirme por escrito que ese modelo concreto funciona con su centralita y con qué funciones.
  • Referencia exacta y firmware: el firmware es el software interno del teléfono. Pide la referencia completa, porque en algunas series un sufijo distingue la versión para centralitas de otros proveedores de la pensada para la del fabricante, y comprueba que tu centralita figura en la lista de plataformas probadas del fabricante.
  • Cuentas SIP: tantas como extensiones atienda cada puesto.
  • Alimentación: PoE o, si no lo hay, la fuente de alimentación de cada teléfono sumada al presupuesto.
  • Puerto Gigabit: pregunta si lo necesitas antes de pagar la diferencia.
  • Cifrado: que confirmen TLS y SRTP en el teléfono y en la centralita.
  • Teclas de estado: que la centralita ofrezca con ese modelo las luces de ocupado y las funciones de aparcar y capturar llamadas.
  • Softphone: si la cuota incluye la app y para cuántos usuarios.
  • Configuración: si los teléfonos llegan configurados con su extensión o quién se encarga de hacerlo.
  • Soporte en español: quién lo presta, en qué horario, por qué canales y en cuánto tiempo responde.

Si aún te falta la centralita a la que conectar esos teléfonos, puedes ver nuestro servicio de centralita virtual en la nube.

Compatibilidad de un teléfono SIP con tu centralita virtual o proveedor

Vas a renovar los teléfonos de la oficina y el distribuidor te asegura que el modelo es SIP y que funcionará con cualquier centralita. Tiene parte de razón. Un teléfono SIP habla un idioma estándar que entienden centralitas de marcas distintas. Por eso puede registrarse en tu centralita virtual, la que tu proveedor aloja en la nube para repartir las llamadas entre extensiones. Lo que el estándar no asegura es que tengas las mismas funciones ni que el fabricante lo haya probado con tu proveedor.

Qué significa que un teléfono SIP sea compatible con una centralita

“Compatible” se usa como un sí o un no. Para comprar, conviene separarlo en tres niveles:

1. Se registra y llama: el teléfono habla SIP y la centralita lo acepta como una extensión más. Esto es lo que hace posible el estándar, que es público.

2. El fabricante lo ha probado con esa plataforma: la plataforma es el sistema en el que se registra el teléfono, sea una centralita o un servicio en la nube. En esa misma ficha aparecen las plataformas con las que se ha probado el firmware (el programa interno del teléfono) para sistemas abiertos.

3. Las funciones avanzadas responden: las teclas de estado, aparcar llamadas o la intercomunicación dependen de lo que ofrezca la centralita, no solo del aparato.

Cuando un vendedor te diga que un modelo es compatible, pregúntale en cuál de los tres niveles.

Funciones del teléfono SIP que dependen de la centralita

En una recepción, por ejemplo, lo que justifica pagar un modelo con más botones suelen ser las teclas con luz que muestran si un compañero está al teléfono. Se llaman BLF (Busy Lamp Field) y son una función que depende de la centralita. Es una función que el teléfono muestra en sus teclas o su pantalla, pero que solo existe si la centralita la ofrece y la gestiona por detrás.

El estándar SIP solo aporta las piezas básicas y cada plataforma construye con ellas sus servicios. Con el buzón de voz pasa algo parecido, porque si el teléfono responde que está ocupado, es el servidor quien desvía la llamada.

Estas funciones requieren soporte del servidor:

  • Teclas BLF con el estado de los compañeros.
  • Aparcar una llamada y recogerla desde otro teléfono.
  • Captura de llamada, individual o de grupo (descolgar desde tu mesa la que suena en otra).
  • Intercomunicación y megafonía de grupo.
  • Línea compartida entre varios teléfonos.
  • Música en espera y conferencias alojadas en la plataforma.

Retener, transferir (con o sin aviso previo), llamada en espera, no molestar, desvíos y la conferencia a tres desde el propio aparato no llevan esa nota. La ficha da ejemplos, no un inventario cerrado. Si vas a pagar un teléfono por sus teclas BLF, pregunta antes si tu centralita ofrece esa función.

Bloqueos de fabricante: cuándo un teléfono SIP no funciona con otra centralita

Un teléfono propietario es el que viene pensado para la plataforma de su propio fabricante, por el aparato o por el firmware que lleva, y puede perder funciones si lo conectas a otra.

Fuera de la lista de plataformas que el fabricante ha probado, nadie te garantiza que el teléfono funcione bien con tu centralita. También es importante el firmware con el que sale de fábrica. Con teléfonos reacondicionados o traídos de otro mercado conviene extremar la cautela, porque es fácil no saber qué firmware llevan. Por eso yo compraría por referencia exacta, nunca por el nombre comercial.

Este ejemplo es de un solo fabricante y no conozco una fuente equivalente de otras marcas. La pregunta por la referencia exacta, en cambio, sirve con cualquiera.

Cómo comprobar la compatibilidad de un teléfono SIP antes de comprarlo

Antes de pedir teléfonos para todo el equipo, haz tres comprobaciones:

  1. Saber sobre qué plataforma funciona tu centralita; pregúntaselo a tu proveedor.
  2. Buscar tu plataforma en la lista que publique el fabricante del teléfono.
  3. Revisar las notas de versión.

Después, con la referencia completa del modelo delante, pide al proveedor que responda por escrito a estas preguntas:

  • ¿Funciona este modelo, con esta referencia exacta, en tu centralita? ¿Lo tenéis probado?
  • ¿Qué funciones me das con él? Por ejemplo, BLF, aparcar, captura, intercomunicación o línea compartida.
  • ¿Qué versión de firmware necesita?
  • ¿Se configura por aprovisionamiento (descarga automática de su configuración al encenderse) o hay que configurarlo a mano?

Si quieres que revisemos tu caso antes de comprar, escríbenos.

Cómo se instala y se pone en marcha un teléfono SIP sin parar la oficina

Si tu oficina atiende llamadas todo el día, cambiar de teléfonos suena a una mañana perdida con alguien tecleando datos mesa por mesa. Buena parte de ese trabajo puede hacerse antes de que el aparato llegue a la mesa, y la línea actual puede seguir funcionando mientras pruebas el cambio.

Autoconfiguración de un teléfono SIP: terminales que llegan configurados

Para funcionar, un teléfono SIP necesita su cuenta SIP. Esa cuenta se compone de usuario, contraseña y dirección del servidor, los datos con los que el aparato se identifica ante la centralita y recibe las llamadas de su extensión, que es el número interno de ese puesto. Se pueden meter a mano, desde el menú del teléfono o desde su página de configuración en el navegador. Un proveedor de líneas SIP cuenta tres o cuatro parámetros por aparato.

La otra vía es la autoconfiguración, que los fabricantes llaman aprovisionamiento. Consiste en que el teléfono, al encenderse, localiza un servidor de configuración, descarga de él sus ajustes y queda listo sin que nadie introduzca los datos uno a uno.

La documentación de soporte de Yealink explica que sus teléfonos encuentran ese servidor de varias formas: con un asistente en su propia pantalla (Zero Touch), a través de la red de la oficina o con una dirección guardada, y que cada uno puede pedir un fichero propio, de modo que cada mesa recibe su extensión sin que nadie la escriba.

Esa misma documentación indica que el teléfono puede volver a consultar el servidor al encenderse, cada cierto tiempo o cuando se le ordena, así que un cambio en un puesto podría aplicarse sin acercarse a él.

Tu proveedor puede usar la autoconfiguración para entregarte los teléfonos ya listos o configurarlos a distancia, aunque no todos lo hacen; también puede montarla el técnico informático de tu empresa.

Quién instala el teléfono SIP y cuánto tarda

Lo ideal es contratar a una empresa de telecomunicaciones para que uno de sus técnicos instale los teléfonos IP.

La instalación son dos trabajos distintos. Uno es configurar la centralita virtual, que funciona en la nube del proveedor, con sus extensiones y desvíos; en ese modelo suele encargarse el operador. El otro es poner cada aparato en su mesa y comprobar que se registra.

El tiempo total depende de cómo lleguen los teléfonos (preconfigurados o para configurar uno a uno), de cuántos puestos haya y de qué tipos, porque una mezcla de sobremesa, inalámbricos y apps pide más pruebas que cinco aparatos iguales, y de si la instalación es presencial o a distancia y la red de la oficina está preparada.

Yo pediría al proveedor que respondiera por escrito a estas preguntas:

  • ¿Los teléfonos llegan configurados o los configura mi equipo?
  • ¿La instalación es presencial o remota, y está incluida en el precio?
  • ¿Cuánto tiempo calculáis para mi número de puestos?
  • ¿Quién me atiende si un teléfono no se registra el primer día?

Cómo probar teléfonos SIP en paralelo con la línea actual

Antes de pedir los teléfonos de toda la oficina, prueba una unidad de cada tipo de puesto mientras la línea actual sigue atendiendo. Por ejemplo, un teléfono de sobremesa en recepción, un inalámbrico en el almacén y la app de softphone, que convierte el móvil o el ordenador en teléfono de la empresa, para quien trabaja fuera.

En cada unidad, comprueba:

  • Que se configura sola al conectarla, si el proveedor te ha prometido autoconfiguración.
  • Que las teclas y funciones que necesitas aparecen y responden, por ejemplo transferir una llamada o ver si un compañero está ocupado.
  • Que los cascos o auriculares que vais a usar funcionan con ella.
  • Que quien la va a usar a diario la maneja sin ayuda.

Si quieres cambiar toda la línea sin cortes, nosotros podemos ayudarte, manteniendo la portabilidad del número, configurando la red y el respaldo que conviene tener listos antes.

Cuánto cuesta un teléfono SIP y qué más se paga

Si estás preparando el presupuesto para equipar, por ejemplo, una oficina de diez puestos, el precio del teléfono es la cifra más fácil de comparar. Pero no es el único gasto, porque al aparato se suman la cuota de la centralita, las llamadas y la puesta en marcha.

Precio orientativo de un teléfono SIP según su gama

En nuestra tienda podrás encontrar una gran gama de teléfonos SIP para todas las necesidades:

  • Gama de entrada (1 o 2 cuentas SIP): desde unos 35 €. El Yealink T30, con 1 cuenta, cuesta 35,07 € y el T31, con 2 cuentas, 36,66 €. Con PoE (el teléfono se alimenta por el propio cable de red, sin transformador), el Grandstream GRP2601P, de 2 cuentas, está en 41,26 €.
  • Gama media (4 a 6 cuentas): entre unos 45 y 77 €. El Grandstream GRP2602P, de 4 cuentas y PoE, cuesta 44,85 €; el GRP2603P, de 6 cuentas y PoE, 59,20 €; y el Yealink T33G, de 4 cuentas, 76,50 €.
  • Wi-Fi e inalámbricos: el Grandstream GRP2601W, con Wi-Fi, cuesta 46,05 € y el inalámbrico DECT DP725, 52,62 €. Los teléfonos DECT de Yealink con base y terminal van de 140 a 163 €.
  • Gama alta: el Grandstream GRP2615, con 16 cuentas, cuesta 151,89 €, y los videoteléfonos van de 258,70 € (Yealink SIP-VP59) a 487,97 € (Grandstream GXV3480).

Son precios de un día y pueden cambiar, así que comprueba el vigente en la tienda antes de comprar. Si tu red no da PoE, pregunta si el teléfono incluye la fuente de alimentación o si hay que sumarla.

Comprar, alquilar o recibir el teléfono SIP del proveedor

Las tiendas y los catálogos para empresa venden los teléfonos sueltos. Según un proveedor de líneas SIP, al contratar con él también puedes comprarle los terminales, ya configurados o preparados para configurarse solos al conectarlos.

Si el teléfono se alquila o va incluido en la cuota depende de cada proveedor. Llévalo como preguntas antes de firmar:

  • ¿El teléfono se compra, se alquila o va incluido en la cuota? Si no es tuyo desde el principio, ¿de quién es al terminar el contrato?
  • ¿Va ligado a una permanencia? ¿Qué pasa con el aparato si te das de baja antes?
  • ¿Qué precio tiene cada unidad y lleva el IVA incluido?

Para comparar opciones, reparte el precio de los equipos y de la instalación entre los años que pienses usarlos y súmalo a la cuota. Así ves si un teléfono «incluido» te sale mejor que uno comprado.

Otros costes de usar teléfonos SIP: cuota de la centralita, licencias e instalación

Si compras el teléfono, lo pagas una vez. El resto de la factura se repite o depende de cómo contrates el servicio, y conviene verlo separado:

  • Cuota de la centralita virtual: es el pago periódico por la centralita que tu proveedor aloja en la nube. Normalmente se cobra por usuario o por canal (un canal equivale a una llamada a la vez).
  • Llamadas: pueden ir en una cuota sin minutos con pago por consumo, en un bono de minutos o en una tarifa plana.
  • Licencias y funciones de pago: una licencia es lo que pagas por activar un puesto o una función extra. Por ejemplo, conectar la centralita con tu CRM (el programa donde llevas tus clientes) suele exigir un plan superior.
  • Instalación y configuración: puede ir incluida o cobrarse aparte, según el proveedor.

Pide el presupuesto con cada concepto en una línea aparte, el IVA indicado y el coste de añadir o quitar un puesto.

Preguntas frecuentes sobre el teléfono SIP

¿Puedo usar el móvil o el ordenador como teléfono SIP?

Sí, con un softphone, que es una app capaz de convertir el ordenador o el móvil en un teléfono de empresa. Basta con que la app se registre en tu extensión (tu número interno en la centralita) con su usuario y contraseña; SIP admite este uso desde el propio estándar. Si tu extensión solo vive en el portátil, al apagarlo dejas de estar localizable.

¿Un teléfono SIP funciona con cualquier centralita virtual o proveedor?

En principio puede registrarse en cualquiera. Teléfono y centralita hablan el mismo estándar abierto, así que se pueden mezclar marcas. Lo que varía son las funciones avanzadas, como aparcar una llamada, la intercomunicación o las teclas que muestran si un compañero está ocupado. Esas dependen de la centralita virtual (la que tu proveedor aloja en la nube) y del software interno del teléfono, que los fabricantes llaman firmware. Antes de comprar, pide al proveedor la compatibilidad por escrito con la referencia exacta del modelo.

¿Necesito un técnico para instalar un teléfono SIP?

No siempre. Muchos teléfonos SIP admiten aprovisionamiento automático, es decir, al encenderse descargan solos su configuración de un servidor, así que pueden llegar ya configurados o prepararse a distancia. Quién monta esa configuración, tu proveedor o el técnico de tu empresa, depende del servicio que contrates, así que conviene aclararlo antes de firmar.

¿Cuánto cuesta un teléfono SIP para una empresa?

Un teléfono SIP básico cuesta entre 40 y 60 € por puesto, según la tienda y los impuestos, y uno de gama media parte de unos 80 €.

¿Puedo seguir usando mis teléfonos analógicos con telefonía SIP?

Sí. Un adaptador ATA (una cajita que convierte la señal analógica en datos) conecta el teléfono de toda la vida a la red. Si tus aparatos funcionan y cubren lo que necesitas, es una forma razonable de aprovecharlos. Suele plantearse como solución de transición, porque un analógico no ofrece pantalla ni teclas programables.

¿Qué necesito en la oficina para usar teléfonos SIP: red, cableado y alimentación?

Necesitas una conexión a internet estable, porque para la voz pesa más la estabilidad que la velocidad. Mejor conecta los teléfonos por cable, ya que una Wi-Fi saturada es causa habitual de cortes. Para la corriente, cada aparato usa un enchufe o, si tiene PoE (alimentación por el propio cable de red), la toma de ahí, siempre que lo admita el switch que reparte la red entre los puestos.

¿Qué pasa con las llamadas de un teléfono SIP si se cae internet?

Sin conexión, el teléfono SIP no puede hacer ni recibir llamadas, porque se comunica con la centralita a través de internet. Las medidas habituales para cubrirlo son tres: una línea de respaldo 4G/5G que entra si falla la principal, un desvío automático a los móviles del equipo y un SAI (un equipo con batería que mantiene encendidos router y teléfonos si se va la luz). Pregunta a tu proveedor cuáles incluye tu servicio y si quieres que revisemos tu caso, escríbenos.

Profesional del sector de las telecomunicaciones con más de 20 años de experiencia de la mano de GTV Comunicaciones y GTVoz, donde desarrollo labores de gestión comercial y fidelización de clientes. Mi objetivo es ofrecer una atención cercana, profesional y eficiente, identificar las prioridades de cada cliente para proponer soluciones que aporten valor y satisfacción. Me definen la entrega, la constancia y la responsabilidad, valores que aplico tanto en el trabajo como en el día a día.

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